Los pimientos del padrón son una de las tapas más adictivas y rápidas de la cocina española. Fritos en aceite de oliva y salados con sal en escamas, se comen de un bocado. El juego de ruleta rusa entre los dulces y los picantes los hace todavía más irresistibles.
Ingredientes (4 personas)
- 400 g de pimientos de Padrón frescos
- Aceite de oliva virgen extra (abundante)
- Sal en escamas gruesas
Elaboración paso a paso
1. Preparar los pimientos
Lava bien los pimientos y sécalos perfectamente con papel de cocina. Este paso es fundamental: si tienen humedad, el aceite caliente saltará y se formará vapor que ablanda los pimientos en lugar de freir. Déjalos secar durante unos minutos o sécalos bien uno a uno.
2. La fritura
Pon en una sartén grande o cazuela suficiente aceite de oliva para que cubra los pimientos (unos 2 cm de profundidad). Calienta a fuego fuerte hasta que el aceite esté muy caliente, casi humeante. Echa los pimientos en una sola capa: cuidado con las salpicaduras. Fríe 3-4 minutos removiendo de vez en cuando hasta que la piel quede arrugada y con manchas doradas por todos los lados.
3. Escurrir y salar
Saca los pimientos con una espumadera y escúrrelos sobre papel absorbente un momento. Tráspasalos inmediatamente a una fuente y sala con sal en escamas gruesas generosamente. La sal debe ponerse recién salidos del aceite, en caliente, para que se adhiera bien.
Consejos y curiosidades
- Los pimientos del Padrón son originarios de Padrón (Galicia), donde se cultivan desde el siglo XVII.
- Aproximadamente 1 de cada 10 pimientos pica. El dicho gallego dice: «Os pementos de Padrón, uns pican e outros non».
- Los pimientos de verano suelen picar más que los de primavera.
- Se comen enteros, rabo incluido, cogiéndolos por el tallo.
- No hay que pincharlos antes de freír: si no, absorben más aceite.
Una tapa que lleva menos de 10 minutos y que siempre triunfa. Los pimientos del Padrón son de esos bocados que recuerdas mucho tiempo después.
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